Gran parte del noreste de Estados Unidos se está viendo afectado, con lluvias torrenciales, inundaciones repentinas y la posibilidad de tornados aislados.
Siendo las áreas de Nueva York, Filadelfia y Boston las que se encuentran entre las más vulnerables a:
Ante esta situación se recomienda a los residentes mantenerse atentos a las alertas meteorológicas, ya que la situación podría deteriorarse rápidamente durante el paso de las tormentas.